Qué ver en Fermoselle (Zamora)

Fermoselle es una de esas localidades con encanto que encontramos en nuestra geografía aunque todavía, por desgracia, es poco conocida incluso por quienes visitan la provincia de Zamora. No obstante, se percibe con claridad que la villa se va volcando poco a poco con el turismo y que cada vez recibe más visitantes.

Nosotros te explicamos qué puedes ver, hacer y visitar en Fermoselle, que es la “capital” de las Arribes del Duero zamoranas, pues conocemos bien esta localidad. Además de ser de muy cerca le hemos enseñado toda esta zona a mucha gente en los últimos años en nuestros tours guiados por Arribes del Duero. Para los amantes del patrimonio, también ofrecemos la visita guiada a esta localidad dirigida por un guía oficial de turismo.

construcción sobre roca fermoselle

Fermoselle está, literalmente, construido sobre la roca granítica.

Tal vez su recurso turístico más popular, al menos el que nosotros más trabajamos, sea el crucero por el Duero que sale muy cerca de Fermoselle, pero hay mucho más que ver. A destacar su rico patrimonio, sus pintorescas callejuelas, sus cientos de bodegas subterráneas y sus bellos miradores, pues hay que decir que es una de las pocas poblaciones de Arribes del Duero desde cuyo núcleo urbano se divisa el río y los cañones que lo flanquean, estableciendo la frontera entre España y Portugal.

Lo primero que debes saber es que Fermoselle no tiene un lugar de interés que sobresalga sobre el resto o que sea objeto de peregrinación, como puede ser el castillo en Ledesma o el Pozo de los Humos en Masueco y Pereña. Aquí lo interesante es el conjunto, de hecho el pueblo está declarado conjunto histórico. Pero no solo el núcleo urbano merece una visita, sino también el paisaje circundante, aunque en ambos casos vamos a recomendarte ciertos “puntos calientes” que no te puedes perder.

fermoselle zamora

Qué ver en Fermoselle: calle Requejo

Respecto a la situación de esta localidad hay que decir que es absolutamente periférica dentro de la provincia de Zamora, lo que tal vez explique que sea tan poco conocida, pues se encuentra en un rincón de la misma, lindante con Portugal y con la provincia de Salamanca; pero no solo son las divisiones administrativas las que lo arrinconan sino también los ríos Tormes y Duero, cuyos cañones forman el espectacular paisaje que vemos desde Fermoselle.

Pero ojo, dentro del parque natural, su posición es muy céntrica e incluso estratégica (incluso cuenta con uno de los pocos enlaces a Portugal que hay en la zona), lo que lo convierte en el lugar ideal en el que alojarse, para desde allí visitar los distintos lugares de interés de Arribes del Duero.

En las calles del pueblo la roca granítica es la gran protagonista. Se ha utilizado en todas las construcciones antiguas, que en buen parte también se apoyan sobre los grandes bloques de roca sobre los que se asienta la localidad.

cruz fermoselle

Además de los otros, en Fermoselle también existen cruceros de este tipo 😉

Una de las fortalezas de Fermoselle es que no es el típico pueblo precioso en el que no hay nada que hacer; al revés, dispone de todos los servicios que podemos necesitar, salvo que seamos muy exigentes, pues vamos a encontrar gasolinera, comercios, restaurantes, entidades bancarias, oficina de turismo… y sobre todo multitud de alojamientos: hoteles, hostales, posadas y casas rurales. De hecho es la  localidad más poblada de la comarca de Sayago y una de las mayores de toda la provincia.

Además nos ofrece su proximidad a Portugal (la frontera está a 8 km de Fermoselle), donde no solo podemos hacer turismo sino también compras. La localidad portuguesa más cercana es Bemposta, aunque a menos de 40 km se encuentra Mogadouro, capital de concelho y donde vamos a encontrar también multitud de servicios.

fermoselle turismo

Edificio del Ayuntamiento de Fermoselle

Decíamos al principio que hay mucho que ver en Fermoselle pero es difícil destacar un elemento sobre el resto. Así es. De hecho, resulta de lo más gratificante simplemente transitar por sus empinadas callejuelas, entre casas y bodegas antiguas, de piedra, muchas de ellas cerradas e incluso en venta. Son verdaderas joyas: ¡si tuviéramos dinero las compraríamos todas! No obstante vamos a ir comentando algunos de los lugares de mayor interés:

Las bodegas: hay otro pueblo bajo el suelo

Fermoselle se conoce como “el pueblo de las mil bodegas”, aunque hay quien afirma que en realidad existen bastantes más. Lo cierto es que las características de su suelo y clima han convertido a Fermoselle en un importante núcleo productor de vino. Junto a ello, se da la circunstancia de que el subsuelo del núcleo urbano también es favorable a la excavación de galerías. El resultado de todo ello no podía ser otro que el que tenemos en la actualidad: un pueblo cuyo suelo se encuentra totalmente horadado, tanto que a veces llegan a solaparse bodegas hasta en cinco niveles distintos (unas encima de otras).

fermoselle bodega

Jesús explicando a un grupo cómo son su bodega y sus vinos

Aunque la mayoría de ellas se encuentran en desuso (paseando veremos gran número de entradas, muchas incluso derruidas), es posible visitar algunas bodegas que todavía permanecen en activo. Quizá la más famosa de todas sea la del Pulijón, que pertenece a una peña (asociación recreativa) del pueblo. Desde Naturaliste te ofrecemos la posibilidad de visitar una de las bodegas que se encuentran a pleno rendimiento en Fermoselle, con degustación de vino incluida.

No debemos olvidar que esta zona cuenta con su propia denominación de origen (la DO Arribes) de la cual, una vez, más, se puede decir que Fermoselle es el verdadero epicentro. Ni que decir tiene que no te puedes ir de esta tierra sin probar el vino de Arribes, que procede de variedades autóctonas, entre la que destaca la uva tinta Juan García, también llamada Malvasía Negra. También es recomendable adquirir el aceite de oliva que se produce en la localidad.

 

Las murallas y el castillo

En la plaza mayor de Fermoselle veremos una indicación que nos dirige al castillo, llamado de Doña Urraca porque fue escogido como lugar de retiro por la reina Urraca de Portugal. Y efectivamente se puede subir hasta él, pero esa denominación puede dar lugar a equívoco, pues de la antigua fortaleza apenas se conserva el nombre y unos pocos restos. Tan solo apreciamos una pequeña parte del lienzo de la antigua muralla, desmantelada para reutilizar sus materiales constructivos en viviendas y bodegas.

Eso sí, merece la pena acercarse hasta el castillo porque en ese punto tenemos un estupendo mirador a los Arribes (o las Arribes), situado además en un espacio muy agradable, en el que los veranos se monta una deliciosa terraza. La persona que ha acondicionado este espacio se llama Paco, al que tal vez nos encontremos por allí y con quien merece la pena conversar un rato para que nos hable del proyecto de recuperación del castillo que está llevando a cabo.

que ver en fermoselle

Arco de la antigua muralla de Fermoselle

Del recinto amurallado casi podemos decir otro tanto, pues únicamente se conserva un arco ojival que rompía la continuidad de la muralla. Esta antigua puerta de acceso a la villa se encuentra entre las calles Sanjurjo y Requejo, por las que seguro vas a pasar.

 

Paisaje, vistas y miradores

Se trata, sin duda alguna, de uno de los puntos fuertes de la villa y sus alrededores. Estamos en el Parque Natural Arribes del Duero y eso se hace notar. Es más, en la parte zamorana del parque es el término de Fermoselle el que posee el terreno más fértil de todos los pueblos. Ello, unido al particular clima de la zona, permitió que alcanzasen gran extensión ciertos cultivos más propios de la mitad sur peninsular como el olivo, el viñedo o el almendro.

Ahora lo que se observa es una mezcla de paisajes naturales y culturales (creados por el hombre) verdaderamente interesante, aunque los primeros poco a poco se van imponiendo a los segundos por el abandono que sufren parte de las fincas que antaño se cultivaban.

fermoselle mirador

Mirador del Torojón, situado en el mismo casco urbano de Fermoselle

Tanto en el pueblo como en sus alrededores disponemos de varios miradores que nos permiten contemplar la bella estampa que acompaña al pueblo. Por destacar uno de ellos, sobre todo por la facilidad para llegar a él, ya que se encuentra en el núcleo urbano y además está señalizado, recomendamos la visita al mirador del Torojón. Además de sus vistas, presenta una singular “escalera” con los peldaños excavados en la propia roca natural sobre la que se ha construido el pueblo.

El otro mirador que recomendamos, ubicado dentro del núcleo urbano de Fermoselle, es el del Castillo, del que ya hablamos, aunque en realidad hay varios más, como el del Terraplén, el de las Peñas o el de los Barrancos.

roca arribes del duero

Escalera de acceso al mirador del Torojón, tallada en la roca

Fuera de la localidad (a unos 3,5 km) se encuentra un mirador que merece la pena visitar: es el mirador de las Escaleras. La mayor parte del recorrido se puede hacer en coche, concretamente hasta la ermita de Santa Cruz. Pero es preciso recorrer a pie la parte final, que curiosamente es un tramo de descenso, pues a diferencia de otros miradores en éste hay que bajar para llegar a él, ya que se encuentra relativamente cerca del río. Justo antes de llegar a él veremos un edificio en ruinas. Se trata de un antiguo puesto de carabineros, que en esta zona vigilaban la frontera y el contrabando que en ella pudiera haber.

mirador escaleras fermoselle

Sugerimos a quienes seáis aficionados a contemplar bellos paisajes, y en realidad a cualquier visitante, que toméis la carretera (ZA-316) que se dirige a la localidad de Trabanca (Salamanca). Os llevará en un largo descenso entre bancales hasta el bello paraje de la Cicutina, por el que discurre el río Tormes, que cruzamos por el bello puente de San Lorenzo, en cuyas proximidades hay un merendero. Si no queremos repetir ruta podemos volver a Fermoselle por la presa de Almendra, la más alta de España, cuyas vistas tampoco tienen desperdicio.

fermoselle arribes paisaje

Cañón del río Tormes, muy cerca de su desembocadura en el Duero. Se aprecia el bosque de galería (aliseda) bien conservado

Otra buena opción es coger la carretera de Bemposta (CL-527), que desciende hasta el Duero y nos permite contemplar la desembocadura del Tormes, que tiene lugar en el paraje denominado Ambasaguas, todo un lujo para lo sentidos. En este caso retornaremos a Fermoselle por el mismo camino o bien nos internaremos en Portugal, pues hacer una ruta circular corta para volver por otra carretera es complicado, ya que el Duero nos lo pone difícil.

 

La “Casa del Parque”

Uno de los grandes atractivos de Fermoselle es la visita a la llamada Casa del Parque, que no es otra cosa que el centro de recepción de visitantes en el que nos introducirán y nos darán a conocer el parque natural en el cual nos encontramos: Arribes del Duero. En realidad, en todos los espacios naturales de Castilla y León el centro de recepción de visitantes se denomina de esta manera.

fermoselle arribes del duero

La “Casa del Parque”, situada en el antiguo convento de San Francisco

 

En el caso de Arribes, es tan amplio este espacio protegido que dispone de dos de estas “casas del parque”, localizándose la otra en la parte salmantina, en el extremo sur del parque natural, concretamente en la localidad de Sobradillo.

fermoselle

Paneles sobre el aprovechamiento del corcho en la Casa del Parque.

Este centro de interpretación se encuentra en un edificio muy interesante; se trata de un monasterio franciscano del siglo XVIII, construido sobre las ruinas de una antigua iglesia de estilo románico. Por ello, es doblemente obligada la visita. La recomendamos especialmente “antes de haber visto nada” porque nos darán bastante información sobre lo que podemos visitar tanto en Fermoselle como en el resto del parque natural.

 

Patrimonio religioso de Fermoselle

Dentro de este grupo encontramos unas cuantas edificaciones de interés. La primera es la iglesia parroquial, situada en la plaza mayor y dedicada a Nuestra Señora de la Asunción. Su origen es románico, aunque se encuentra muy modificada, de hecho solo conserva dos portadas de este estilo tan característico del norte peninsular.

Otros templos, igualmente de origen románico, son la iglesia de Santa Colomba, situada en la zona más alta del pueblo y la ermita de la Soledad, con unos curiosos modillones que representan cabezas humanas, ubicada junto al cementerio y al calvario, en la salida hacia Portugal (Bemposta).

ermita-santa-cruz

Ermita de Santa Cruz

También podemos visitar la ermita de San Albín (también llamada de Nuestra Señora de la Merced) o la de Santa Cruz (denominada igualmente del Santo Cristo del Pino), aunque el interés de ésta última reside más en su antigüedad y emplazamiento que en su valor artístico. No obstante, queda de camino hacia el mirador de las Escaleras, por lo que no cuesta nada visitarla.

 

Crucero por el Duero en el embalse de Bemposta

Este paseo en barco es quizá uno de los recursos turísticos más potentes de Fermoselle. En realidad la embarcación sale del otro lado del río, ya en terreno portugués (en el embarcadero Bemposta, muy próximo al poblado de Cardal do Douro), pero se le conoce popularmente como “el barco de Fermoselle” por su proximidad a la villa. Con Naturaliste puedes reservar tu crucero por el río Duero con salida en Fermoselle-Bemposta.

crucero arribes del duero desde fermoselle

Navegando entre Bemposta y Fermoselle

Se trata de un paseo en barco muy agradable que nos permite disfrutar de los Arribes “desde dentro”. Su precio son 25€/persona y la duración del recorrido 2:30 h. Los visitantes suelen preferirlo al crucero ambiental de Miranda do Douro, aunque éste es mucho más conocido. También puedes probar los dos y escoger con cual te quedas.

Qué ver cerca de Fermoselle: lugares de interés próximos

Como has podido comprobar, hay mucho que hacer en Fermoselle. Pero si dispones de tiempo suficiente, también te vamos a recomendar otros lugares cercanos que no puedes dejar de visitar. Algunos de ellos ya los hemos comentado, como la cascada del Pozo de los Humos (a 41 km) y el conjunto histórico de Ledesma (a 58 km), en la provincia de Salamanca, o la localidad de Mogadouro (a 39 km), en Portugal.

castillo ledesma fortaleza

Más cerca tenemos la cascada de la Faia da Água Alta, la cascada más alta de Portugal continental, a solo 20 km. También el bello alcornocal de Valduyán, en Fornillos de Fermoselle o el mirador de la Peña del Cura, en Fornillos de Fermoselle. Otro mirador cercano que recomendamos es el de las Barrancas y la Virgen del Castillo, en Fariza. Aunque si de contemplar el paisaje se trata, os recomendamos esta estrada que habla sobre los mejores miradores de los Arribes del Duero.

mirador del castillo fariza

Otros sitios que no te debes perder son Miranda do Douro (a 34 km), Zamora (a 64 km) o Salamanca (a 92 km).

Ahora ya sabes qué ver en Fermoselle y alrededores así que por nuestra parte solo desearte que disfrutes de esta bella localidad y pedirte que nos cuentes qué te ha parecido.

Alojamientos recomendados en Fermoselle y su entorno (Arribes del Duero):

0 comentarios

Dejar un comentario

¿Quieres unirte a la conversación?
Siéntete libre de contribuir

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *