roca arribes del duero

Qué ver en Fermoselle (Zamora)

Fermoselle es una de esas localidades “con encanto” que encontramos en nuestra geografía aunque todavía, por desgracia, es poco conocida para quienes nos visitan. No obstante, la villa se va volcando poco a poco con el turismo. Nosotros te explicamos qué puedes ver y visitar en Fermoselle, la “capital” de las Arribes del Duero zamoranas.

onstrucción sobre roca fermoselle

El pueblo de Fermoselle está, literalmente, construido sobre la roca granítica.

Los primero que debes saber es que Fermoselle no tiene un lugar de interés concreto que sobresalga sobre el resto (o que sea objeto de peregrinación, como puede ser el castillo de Ledesma o el Pozo de los Humos en Masueco y Pereña respectivamente); lo interesante es el conjunto (de hecho el pueblo está declarado conjunto histórico). No solo en el núcleo urbano merece una visita, sino también el paisaje circundante, aunque en ambos casos vamos a recomendarte ciertos “puntos calientes” que no te puedes perder.

fermoselle zamora

Fermoselle, calle Requejo.

Respecto a la situación de esta localidad hay que decir que es absolutamente periférica (tal vez eso explique que sea tan poco conocida) incluso dentro de la provincia de Zamora, pues se encuentra en un rincón de la misma lindante con Portugal y con la provincia de Salamanca; pero no son las divisiones administrativas las que lo arrinconan sino los ríos Tormes y Duero, cuyos cañones forman el espectacular paisaje que vemos desde el pueblo.

cruz fermoselle

Además de los otros, en Fermoselle también existen cruceros de este tipo 😉

Una de las fortalezas de Fermoselle es que no es el típico pueblo precioso, muy bonito, pero en el que no hay nada que hacer; al revés, dispone de todos los servicios que podemos necesitar (salvo que seamos muy exigentes), pues vamos a encontrar gasolinera, comercios, restaurantes, alojamientos, entidades bancarias, etc. De hecho es la  localidad más poblada de la comarca de Sayago, y una de las mayores de toda la provincia.

 

fermoselle turismo

Edificio del Ayuntamiento de Fermoselle

Decíamos al principio que hay mucho que ver en Fermoselle, aunque es difícil destacar un elemento sobre el resto. Así es. De hecho, resulta de lo más gratificante simplemente transitar por sus empinadas callejuelas, entre casas y bodegas antiguas, de piedra, muchas de ellas cerradas e incluso en venta. Son verdaderas joyas (¡si tuviéramos dinero las compraríamos todas!). No obstante vamos a ir comentando algunos de los lugares de mayor interés:

Las bodegas

Fermoselle se conoce como “el pueblo de las mil bodegas”, aunque hay quien afirma que existen bastantes más. Lo cierto es que las características de su suelo y clima lo convirtieron en un importante núcleo productor de vino. Junto a ello, se da la circunstancia de que el subsuelo del núcleo urbano también es favorable a la excavación de galerías. El resultado de todo ello no podía ser otro que el que tenemos en la actualidad: un pueblo cuyo suelo se encuentra totalmente horadado, tanto que a veces llegan a solaparte bodegas hasta en cinco niveles distintos (unas encima de otras).

fermoselle bodega

Jesús explicando a un grupo cómo son su bodega y sus vinos.

Aunque la mayoría se encuentran en desuso (paseando veremos gran número de entradas, muchas incluso derruidas), es posible visitar algunas bodegas que están en activo. Desde Naturaliste te ofrecemos la posibilidad de visitar una de las bodegas que se encuentran a pleno rendimiento (con degustación de vino incluida).

 

Murallas y castillo

En la plaza de Fermoselle veremos una indicación que nos dirige al castillo. Y efectivamente se puede subir hasta él, pero esa denominación puede dar lugar a equívoco, pues de la antigua fortaleza apenas se conserva el nombre, y además sus ruinas son muy poco vistosas, eso sí, merece la pena acercarse porque en ese punto tenemos un mirador de los Arribes, situado además en un espacio muy agradable.

Del recinto amurallado casi podemos decir otro tanto, pues únicamente se conserva un arco ojival que rompía la continuidad de la muralla (era una puerta de acceso a la villa). Se encuentra entre las calles Sanjurjo y Requejo, por las que seguro vas a pasar.

que ver en fermoselle

Arco de la antigua muralla de Fermoselle

 

Paisaje, vistas y miradores

Se trata, sin duda, de uno de los puntos fuertes de la villa y sus alrededores. Estamos en el Parque Natural Arribes del Duero y eso se hace notar. Es más, en la parte zamorana del parque, el término de Fermoselle es, con diferencia, el más fértil de todos. Ello, unido al particular clima de la zona, permitió que alcanzasen gran extensión ciertos cultivos más propios de la mitad sur peninsular (olivo, viñedo, almendro, etc.). Ahora lo que tenemos es una mezcla de paisajes naturales y culturales (creados por el hombre) verdaderamente muy interesante, aunque los primeros poco a poco se imponen a los segundos, por el abandono que sufren parte de las fincas que antaño se cultivaban.

fermoselle mirador

Mirador del Torojón, situado en el mismo casco urbano de Fermoselle.

Tanto en el pueblo como en sus alrededores disponemos de varios miradores que nos permiten contemplar la bella estampa que acompaña al pueblo. Por destacar uno de ellos, sobre todo por la facilidad para llegar a él (se encuentra en el núcleo urbano y además está señalizado), recomendamos la visita al mirador del Torojón. Además de sus vistas, presenta una singular “escalera” con los peldaños excavados en la propia roca natural sobre la que se asienta el pueblo.

roca arribes del duero

Escalera de acceso al mirador del Torojón, tallada en la roca.

Sugerimos a los aficionados a contemplar bellos paisajes (y casi a cualquier visitante) tomar tanto la carretera que se dirige a Trabanca, que nos llevará hasta el bello paraje de la Cicutina, por el que discurre el río Tormes (si no queremos repetir ruta podemos volver a Fermoselle por la presa de Almendra, cuyas vistas tampoco tienen desperdicio), como la que se dirige a Bemposta, que desciende hasta el Duero y nos permite contemplar la desembocadura del Tormes, todo un lujo para lo sentidos. En este caso retornaremos a Fermoselle por el mismo sitio o bien nos internaremos en Portugal, pues hacer una ruta circular corta para volver por otra carretera es complicado, ya que el Duero nos lo pone difícil.

 

fermoselle arribes paisaje

Cañón del río Tormes, muy cerca de su desembocadura en el Duero. Se aprecia el bosque de galería (aliseda) bien conservado.

 

La “Casa del Parque”.

Uno de los grandes atractivos de Fermoselle es la visita a la llamada Casa del Parque, que no es otra cosa que el centro de visitantes en el que nos introducirán y nos dan a conocer el parque natural en el que nos encontramos: Arribes del Duero. Es tan amplio este espacio natural que dispone de dos “casas del parque” (la otra se encuentra en la parte salmantina, concretamente en la localidad de Sobradillo).

 

fermoselle arribes del duero

La “Casa del Parque”, situada en el antiguo convento de San Francisco.

Este centro de interpretación se encuentra en un edificio muy interesante; se trata de un monasterio franciscano del siglo XVIII (construido sobre las ruinas de una iglesia de estilo románico). Por ello, es doblemente obligada la visita. La recomendamos especialmente “antes de haber visto nada” porque nos darán bastante información sobre lo que podemos visitar tanto en el pueblo como en el parque natural.

 

Patrimonio religioso de Fermoselle.

Dentro de este grupo encontramos unas cuantas edificaciones de interés. La primera es la iglesia parroquial, dedicada a Nuestra Señora de la Asunción. Su origen es románico, aunque se encuentra muy modificada. Otros templos, también románicos, son la iglesia de Santa Colomba, situada en la zona más alta del pueblo, y la ermita de la Soledad (con unos curiosos modillones que representan cabezas humanas), ubicada junto al cementerio así como al calvario, en la salida hacia Portugal.

fermoselle ermita santa cruz

Ermita de Santa Cruz.

También podemos visitar las ermitas de San Albín y de Santa Cruz (aunque el interés de ésta última reside más en su antigüedad y emplazamiento que su valor artístico).

 

Crucero por el Duero

Este paseo en barco es quizá uno de los recursos turísticos más potentes de Fermoselle. En realidad la embarcación sale del otro lado del río, ya en terreno portugués, pero se le conoce popularmente como “el barco de Fermoselle” por su proximidad a la villa. Con Naturaliste puedes reservar tu crucerito por el río Duero con salida en Fermoselle-Bemposta.

crucero barco Fermoselle y Bemposta

Navegando entre Bemposta y Fermoselle.

Se trata de un paseo en barco muy agradable, que nos permite disfrutar de los Arribes “desde dentro”. Nosotros lo preferimos al crucero ambiental de Miranda do Douro, aunque éste es mucho más conocido; claro, también puedes probar los dos y escoger con cual te quedas.

Bueno, ya sabes qué ver en Fermoselle. Por nuestra parte solo desearte que disfrutes de esta bella localidad y pedirte que nos cuentes qué te ha parecido.

 

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